HOY COMO AYER, LA UNICA DEUDA ES CON EL PUEBLO. FUERA EL FMI

 

Ante la llegada a nuestro país de una nueva misión del Fondo Monetario Internacional, como trabajadores y militantes nos vemos en la obligación de llamar la atención sobre la trágica importancia que reviste para la situación política y económica del país, el peso de la ilegitima y en buena medida, ilegal deuda externa. En efecto, si bien la administración macrista endeudó al estado argentino hipotecando el futuro de generaciones enteras, en un porcentaje récord, con el solo fin de financiar la fuga de capitales y la bicicleta financiera, dentro del marco de ejecución de su abierta política de entrega de soberanía y riqueza nacional, no representa una excepción (más que en el grado) en la larga tradición de endeudamiento y claudicación que ha mantenido -sin fisuras- la clase política desde el retorno democrático hasta la fecha. La política de endeudamiento externo ha sido la más eficaz y fundamental elemento para garantizar la dependencia, fragilidad y atraso que caracteriza a la economía argentina.

El FMI representa en el imaginario colectivo de nuestro pueblo, planes de ajuste, desocupación masiva, privatizaciones, saqueo y recortes en jubilaciones, salud y educación. Contrariamente a lo que decía Macri, este no es ningún “nuevo” FMI, sino la versión actualizada de un organismo cuya función geopolítica es garantizar los intereses económicos y políticos del capital concentrado y de los países centrales, con Estados Unidos a la cabeza. No ha existido ni puede existir un Plan económico del FMI que represente algún beneficio para los pases emergentes. Es por esta razón que repudiamos la misión y denunciamos el carácter ilegitimo y fraudulento de la deuda externa.

La única deuda urgente y fundamental que mantiene el estado argentino y toda la clase dirigente, es con el 30% de la población que habita este territorio y que permanece sistemáticamente excluida de la economía formal, condenada a la degradación sistemática de sus condiciones de existencia mientras paga con sus derechos, calidad de vida y territorios los intereses de una deuda que fue contraída para cualquier cosa, menos para su beneficio. Es por eso que los esfuerzos colectivos, sobre todo de la administración estatal tienen que estar puestos en reactivar la economía pero en el marco de un modelo de desarrollo soberano, sustentable a largo plazo que busque zanjar para siempre las imperdonables desigualdades y miserias de la que es victima el pueblo trabajador. Es un error y una falta grave poner nuestro diseño económico al servicio del pago de la deuda externa, pues este fin no tiene nada que ver con las necesidades reales del pueblo argentino que hoy tiene menos resto y paciencia que nunca para seguir soportando penurias.

Hoy como ayer, homenajeamos citando sus palabras y retomando su causa y esfuerzo al patriota Alejandro Olmos, luchador incansable contra las políticas de endeudamiento:

“ (…) La esperanza de una vida más digna y de la vigencia de una verdadera justicia descansa en la voluntad del pueblo resistiendo la violencia de la injusticia. Frente al hambre, la desocupación y el saqueo levantamos una consigna: O se está al servicio del pueblo contra la deuda, o se está contra el pueblo al servicio de la deuda”.

MOVIMIENTO PERONISTA AUTENTICO – MPA

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