FRAGMENTO DE BASES PARA LA FORMULACION DE UN NUEVO PROYECTO NACIONAL I

 

bases1

“…Luego de la restauración oligárquica en 1955, durante décadas nos han exigido sacrificios, mientras nos bombardearon, nos proscribieron, nos fusilaron, nos encarcelaron, nos desaparecieron, nos exiliaron, nos impusieron valles de penurias e injusticias lacerantes.

Terrorismo de Estado y saqueo oligárquico mediante, nos exigieron que racionalicemos; y fue así que fuimos perdiendo conquistas que obtuvieron nuestros abuelos; sobre llovido ahora nos piden que participemos…“unidos y organizados”.

No nos interesa esa clase de participación. Porqué ¿participar en qué y para qué?

¿Para consolidar un país con 15 millones de pobres, 5 millones de indigentes, la mitad de la población sumergida en el desconcierto desesperante de los distintos escalones del infierno de la exclusión?; ¿para un país que registra en la última década una apropiación de excedentes de renta por parte del sector empresario industrial de 20.000 millones de pesos por año, superando de este modo holgadamente, triplicando y hasta cuadruplicando sus ganancias durante la década de los años noventa del siglo XX cuando los salarios aún no han recuperado su poder adquisitivo correspondiente al año 2000?; ¿para un país en el que un trabajador paga impuesto a las ganancias, mientras a la renta financiera, minera e hidrocaburífera de diversos monopolios se la exime?; ¿para un país prisionero de un puñado de familias y empresas que reúnen en sus dominios más de 100 millones de hectáreas de las mejores y fecundas tierras del planeta?

No queda ciudad en nuestros territorios sin la presencia de villas miserias, asentamientos y aglomeraciones humanas propiciatorias de una existencia degradada, en la que el consumo de agua, energía y servicios sanitarios son propios de habitantes de un pueblo esclavo, centrifugado hacia niveles de violencia inusitados.

No podemos más que sentirnos agraviados en nuestra dignidad humana y flagelados en nuestros derechos. Desde este estado de conciencia tomamos la posta en donde otros la dejaron y levantamos viejas banderas de una lucha, asumiéndolas como estandartes de las nuevas generaciones de una clase trabajadora nacional eternamente resurgente y fatalmente insurgente…”

Facebooktwittermail