LOS LÁPICES NO ESCRIBEN CUALQUIER RELATO

jpmpa

Se cumplen 39 años del secuestro y tortura de un grupo de estudiantes secundarios de La Plata, conocido en el calendario popular como «La Noche de los Lápices». Vienen nuevos «homenajes» en su memoria, la repetición de algunas frases ya trilladas, vaciadas de su contenido originario y convertidas en eslogans para actos “lacrimógenos” (en algunos casos), para legitimar este “presente módico”, como dijera el Chiqui Falcone (hermano y compañero de María Claudia), o para “agitarla” desde cierto izquierdismo infantil. Izquierdismo sin anclaje en nuestro proceso histórico nacional, que admira procesos eslavos del siglo XIX pero reniega siempre de la historia de nuestro pueblo. En todos los casos siempre negando la historia, desde la hipocresía…o desde la ignorancia; cambiándola, ¿resignificándola?, matizándola, haciéndola amigable y cómoda al sistema. Como decía un compañero:

“…Los miles de compañeros torturados, fusilados, masacrados, asesinados por la dictadura oligárquico-militar, son desaparecidos, sencillamente desaparecidos, no son peronistas montoneros. Esto es; no sólo están desaparecidos físicamente, también se los ha hecho desaparecer en su significado político e ideológico. Se los ha desinvolucrado del derrotero histórico y político nacional, para situarlos en una dimensión inombrable, indecible, en la geografía de lo desaparecido. Por lo tanto, con la desaparición de su identidad, de su política, de su ideología, con el desaparecido desaparece la historia que protagonizó, la lucha que encarnó, el proyecto sostenido, la bandera enarbolada…”

¿Eran acaso los compañeros que hoy homenajeamos, solo unos mártires inocentes que peleaban por un mero boleto estudiantil? ¿Por qué se omite decir que eran peronistas y de la UES montonera, insertos en un proyecto colectivo de Nación, cuyo sujeto no es nada más ni menos que nuestro pueblo? Proyecto que con tanta pasión abrazaron y al cual ofrendaron su vida e incluso su muerte, apostando todo a la liberación nacional y eso no los conviertió en mártires, sino precisamente en HÉROES de esta causa, ante el avance del contraproyecto, aquél que impulsó e impulsa la oligarquía, para muy pocos contra muchos.

¿Acaso piensa algún ingenuo que “Los Lápices” hoy estarían justificando con su firma la humillante e indignante miseria planificada en que viven millones de argentinos, así como el saqueo de nuestros recursos estratégicos? ¿Cree algún quebrado que estarían justificando las alianzas políticas con lo más rancio de la clase política rentística y corrupta que nos llevó al desastre, usurpadora de identidades históricas que no encarnan ni por asomo? ¿O cree alguien que estarían planteándose la militancia como meros sujetos pasivos que se dedican a “bancar” las decisiones de una mesa chica y flamear banderas en actos oficiales, en vez de salir a plantear políticas propias y llevar a cabo con el empuje de la juventud, la tan mentada (e inexistente) “profundización” y pensando que la organización sale de una oficina o ministerio y no del interior del pueblo mismo?

No tememos equivorcarnos al afirmar con seguridad que NO estarían homologando ningún modelo productivo extractivista, de reprimarización económica y saqueo de la patria, incapaz de satisfacer las necesidades más urgentes del conjunto del pueblo argentino, en especial de aquellos sectores sistemáticamente vapuleados por el modelo económico vigente, a partir de la segunda mitad de la década del 70 ( que desde el relato se dice haber cambiado)

Por el contrario, estarían luchando al lado de los trabajadores, de los precarizados, de los desocupados, de los reprimidos y apaleados por las fuerzas represivas del Estado; al lado de los pueblos originarios, de la comunidades que defienden su derecho a la vida, de los Derechos Humanos de hoy, de los desnutridos de la provincias del Norte; contra Monsanto, contra Chevrón, contra la Barrick Gold y las cientos de multinacionales del saqueo, contra las grandes corporaciones financieras, contra la concentración de la tierra, contra el pago de la Deuda ilégítima y fraudulenta, a costa del hambre y el futuro de pueblo, y contra la clase política cómplice y enriquecida que día a día sepulta el futuro de millones y millones de argentinos, con la foto de nuestros desaparecidos en mano.

Por eso desde la JUVENTUD PERONISTA AUTÉNTICA – COORDINACIÓN NACIONAL, asumimos el compromiso de rescatar esa lucha de cara a los tiempos que se vienen y desde nuestro humilde lugar de jóvenes peronistas, los cuales nos venimos encontrando, conociendo, sumando de a poco en todo el país y coincidiendo día a día en la necesidad de realizar nuestro aporte decidido en la construcción de un nuevo proyecto nacional, que nos integre a todos como pueblo, para alcanzar de una vez por todas aquella patria justa, libre y soberana por la que dieron la vida tantos compañeros.

JPA – Coordinación Nacional:

Xoana Galván, La Matanza GBA; Jorge Manuel Fernández; Florencio Varela, GBA; Sabino Ledesma, San Martín, GBA; Alejandro Pendito, San Martín, GBA; Nahuel Fadahil, Pablo Podestá, GBA; Denni Fernández, San Fernando GBA; Rodrigo Gadano, Avellaneda, GBA; Carlos Grilli, San Lorenzo, Pcia. Santa Fe; Johanna Marchesini, Mendoza; Nicolás Herrera, Aguilares, Tucuman; Ramiro Masés, Capital Federal; Candela Gomes Diez, Capital Federal; Sol Ungar, Capital Federal; Félix Cáceres, Capital Federal; Sebastián Vallejos, Corrientes; Roxana Pereira, Corrientes; Martin Ocampo, Corrientes; Yonatan Yapari, Rio Negro; Gonzalo Abreliano, Resistencia, Chaco; José Lopez, Chubut; Sebastián Fernández , Santiago del Estero; Gabriela Conde, Catamarca. Agustina Ochambela

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