Sin trabajadores no hay Patria.

 

«…Tenemos por delante un país con millones de pobres e indigentes, con la mitad de la población sumergida en el desconcierto desesperante de los distintos escalones del infierno de la exclusión.
Un país que registra en la última década una apropiación de excedentes de renta por parte del sector empresario industrial de 20.000 millones de pesos por año, superando de este modo holgadamente, triplicando y hasta cuadruplicando sus ganancias durante la década de los años noventa del siglo XX cuando los salarios aún no han recuperado su poder adquisitivo correspondiente al año 2000
Un país en el que el juego de azar y las rentas financiera, minera e hidrocarburífera de diversos monopolios se las exime de pagar impuestos a las ganancias, en tanto porciones importantes de los asalariados deben hacerlo.
Un país en el que los trabajadores son víctimas de ajustes, expresados en el aumento de tarifas, en los techos salariales dentro de las paritarias, en la vía libre al aumento de precios para los monopolios y en mayor presión fiscal sobre los trabajadores. Y ante la queja y la resistencia, represión.
Un país en el cual reina la precarización laboral, el trabajo en negro, y el salario que no alcanza a cubrir las mínimas necesidades de subsistencia digna.
Un país prisionero de un puñado de familias y empresas que reúnen en sus dominios más de 100 millones de hectáreas de las mejores y fecundas tierras del planeta.
Un país en el cual no queda latitud sin la presencia de villas miserias, asentamientos y aglomeraciones humanas propiciatorias de una existencia degradada, en la que el consumo de agua, energía y servicios sanitarios son propios de habitantes de un pueblo esclavo, centrifugado hacia niveles de violencia inusitados.
Un país en el que padecemos el peso de una deuda externa ilegítima y fraudulenta, que no hace más que condenarnos al atraso y el subdesarrollo. Y esto, legitimado por políticas de endeudamiento que vienen sosteniendo los distintos gobiernos desde la dictadura hasta nuestros días.
Pero esto no es un castigo divino o una fatalidad caída del cielo, sino las consecuencias directas del rumbo político y económico adoptado por el gobierno nacional y reafirmado por la complicidad de absolutamente toda la clase política..:»

NI EL SAQUEO DE LOS QUE SE FUERON, NI EL AJUSTE DE LOS QUE VINIERON

SIN TRABAJADORES NO HAY PATRIA

MOVIMIENTO PERONISTA AUTENTICO – MPA
www.mpa.org.ar

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